La de esta semana se aleja de otras recomendaciones que hemos hecho hasta ahora. En esta ocasión no traemos un ensayo ni una novela, sino algo muy diferente, un juego de mesa. Una propuesta con la que echas una tarde entera trazando movimientos al tiempo que aprendes sobre historia universal de la segunda mitad del siglo XX: hablamos de Twilight Struggle. La Guerra Fría, 1945-1989 (Devir), un clásico de los juegos de estrategia que bien merece su fama.
Twilight Struggle recrea los 45 años de conflictos políticos y tensiones internacionales de la Guerra Fría, y que configuraron el mundo tal como lo conocemos hoy. Los jugadores —es un juego diseñado para dos personas— deberán escoger entre el bando liderado por Estados Unidos o por la URSS y calcular sus estrategias para hacerse con el mayor nivel de influencia posible en el mapa mundial, sin provocar una guerra nuclear.
Un esfuerzo que tiene recompensa
Antes de adentrarse en Twilight Struggle conviene tener en cuenta varias cosas. La principal es que este es un juego que requiere dedicarle unas cuantas horas a estudiarse el reglamento y a ver varios tutoriales en YouTube. Hay mucho con lo que familiarizarse: la secuencia de juego, los distintos indicadores y su funcionamiento, el tipo de acciones que se pueden realizar en cada turno, y hasta las propias cartas o el tablero. Durante las primeras partidas hay que estar con las reglas en la mano y, aún así, surgirán dudas y se cometerán errores. Hay que ponerse. Y hay que tener un poco de paciencia. Pero merece la pena.
Como segundo disclaimer (aunque esto dependerá del gusto de cada uno): quien se anime a jugar, que se asegure de hacerlo en una silla cómoda, con mesa amplia, buena iluminación y su bebida preferida, porque le esperan no menos de dos horas de partida. No obstante, hay que decir que una vez se entra de lleno en el juego, el tiempo pasa volando.
45 años en tres horas
No explicaremos aquí las reglas del juego —quien esté interesado en aprender, le recomendamos ver el tutorial de la propia editorial, Devir, o esta versión resumida—, pero sí mencionaremos algunos aspectos que nos han parecido especialmente interesantes.
Sin duda, destaca la solidez de Twilight Struggle. Está extremadamente bien pensado y ampliamente documentado por sus autores, Jason Matthews y Ananda Gupta. Esto se refleja en cada detalle: en cómo está construido el juego, en cómo permite que los jugadores vayan desarrollando sus estrategias sin que se vea comprometida la jugabilidad, en cómo encajan unas piezas con otras. Hay multitud de elementos que, si bien al principio pueden abrumar un poco, hacen que la experiencia sea completa y enriquecedora.
Twilight Struggle es un juego sólido y ampliamente documentado por sus autores, Jason Matthews y Ananda Gupta.
Para los enamorados de la historia y la geopolítica, Twilight Struggle es una gozada. Los eventos seleccionados para configurar la baraja de cartas incluye multitud de sucesos históricos, desde los conflictos árabe-israelíes hasta Vietnam y los movimientos pacifistas en los Estados Unidos, pasando por la crisis de los misiles cubanos, el Plan Marshall, la Caza de Brujas, la desestalinización, la revolución islámica, la llegada de los norteamericanos a la Luna, el accidente nuclear de Chernóbil, el referéndum de la OTAN... por citar sólo algunos ejemplos. La lista es inmensa.
Así, cada carta es un pequeño universo en sí misma, y todas se relacionan entre sí. Pueden ser jugadas como operaciones o como eventos, y conviene pensar muy bien cómo actuar con ellas: ¿aumentar mis puntos de influencia sobre un determinado país, intentar dar un golpe de estado en un país controlado por mi adversario o avanzar en la carrera espacial? Todo ello, manteniendo el equilibro del nivel de DEFCON para evitar el estallido de una guerra nuclear, momento en el que finaliza la partida.

Además de la experiencia de jugador, el reglamento incluye un anexo de comentarios históricos de las cartas. Este detalle convierte a Twilight Struggle en un juego de alto valor, ya que permite repasar la cronología de la Guerra Fría así como aprender sobre eventos y personajes que moldearon el curso de la historia.
Una curiosidad
El escenario inicial de Twilight Struggle, cuando Jason Matthews y Ananda Gupta estaban ideando el juego, no fue la Guerra Fría, sino la Guerra Civil Española. "Cuando Ananda y yo empezamos a pensar en crear nuestro propio juego, nos dirigimos hacia conflictos con un importante contenido político. Para nosotros, la primera elección, y la más obvia, fue la Guerra Civil Española; sin duda, ya teníamos una idea de los aspectos generales (Franco, Guernica, "No pasarán", etc.)", comenta Matthews en el prólogo a la edición en español.
Sin embargo, cuando comenzaron a documentarse, los autores se vieron obligados a reconducir la idea debido a la complejidad del conflicto español. Resume el coautor: "No conocíamos los detalles necesarios para crear un juego que reflejara adecuadamente este conflicto. El problema es que cuando empezamos a investigar el tema, rápidamente nos dimos cuenta de que podíamos pasarnos el resto de nuestras vidas leyendo sobre la Guerra Civil y, sin embargo, seguir sin comprender todas sus sutilidades y entresijos políticos. En consecuencia, buscamos otro tema".







